Buscar este blog

Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta fallecimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fallecimiento. Mostrar todas las entradas

30 de julio: 6° aniversario de la muerte de Ingmar Bergman


Segundo hijo de un pastor luterano, Erik, y de Karin Åkerblom, Bergman nació en Uppsala.
El mundo metafísico de la religión influyó tanto en su niñez como en su adolescencia. Su educación estuvo basada en los conceptos luteranos: «Casi toda nuestra educación estuvo basada en conceptos como pecado, confesión, castigo, perdón y misericordia, factores concretos en las relaciones entre padres e hijos, y con Dios», escribe en sus memorias. «Los castigos eran algo completamente natural, algo que jamás se cuestionaba. A veces eran rápidos y sencillos como bofetadas y azotes en el culo, pero también podían adoptar formas muy sofisticadas, perfeccionadas a lo largo de generaciones».

Muchas de sus obras están inspiradas en esos temores y relaciones violentas. El ritual del castigo y otras anécdotas de su infancia aparecen escenificadas en una de sus más reconocidas películas, Fanny y Alexander, donde Alexander es un niño de 10 años que es trasunto del pequeño Bergman.

Progresivamente el joven Bergman buscó la forma de encauzar sus propios sentimientos y creencias independizándose cada vez más de los valores paternos a fin de buscar su propia identidad espiritual, pero, a lo largo de su vida, Bergman siempre mantuvo un canal abierto con su infancia, y en ella había penetrado con fuerza el cine con el regalo de un cinematógrafo elemental, que le condujo a todo tipo de ensoñaciones y conocimientos técnicos.

A partir de los trece años estudió bachillerato en una escuela privada de Estocolmo; después se licenció en Letras e Historia del Arte en la Universidad. Afortunadamente encontró en el teatro, y luego en el cine, los dos medios más apropiados para expresarse y centrar su potencial creativo. Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, ya distanciado de su familia, inició su carrera como ayudante de dirección en el Teatro de la Ópera Real de Estocolmo. No obstante, las imágenes y valores de su niñez, que lo seguirían por el resto de su vida, y la proximidad con el quehacer de su padre, lo habían sumergido en las cuestiones metafísicas: la muerte, la autonomía, el dolor y el amor.

El director falleció el 30 de julio de 2007 a los 89 años en la isla de Fårö, a la que se había retirado.

Filmografía
Director de cine y guionista.

1944: Tortura (Hets, Tormento): Guionista y ayudante de dirección de Alf Sjöberg. Dirige las últimas escenas.
1945: Crisis (Kris): Fue su debut oficial.
1946: Llueve sobre nuestro amor (Det regnar på vår kärlek).
1947: Mujer sin rostro (Kvinna utan ansikte). Barco a la India (Skepp till India Land).
1948: Música en la oscuridad (Musik i mörker). Se proyectó en el Festival de Cine de Venecia en 1948, donde fue bien recibida por público y crítica. Ciudad portuaria o Puerto (Hamnstad). Eva (Eva).
1949: Prisión (Fängelse). La sed (Törst). La censura de la época cortó una sugerente escena lésbica entre Birgit Tengroth y Mimi Nelson, sin la cual el final se hace incomprensible.
1950: Hacia la felicidad (Till glädje). Cuando la ciudad duerme (Medan staden sover). Esto no puede ocurrir aquí (Sånt händer inte här). Divorcio (Frånskild).
1951: Juegos de verano (Sommarlek).
1952: Tres mujeres (Kvinnors väntan).
1953: Un verano con Mónica (Sommaren med Monika). Noche de circo (Gycklarnas afton).
1954: Una lección de amor (En lektion i kärlek).
1955: Sueños (Kvinnodröm,). Sonrisas de una noche de verano (Sommarnattens leende).
1956: El séptimo sello (Det sjunde inseglet). La última pareja que corre (Sista paret ut).
1957: Fresas salvajes (Smultronstället) o Cuando huye el día. En el umbral de la vida (Nära livet).
1958: El rostro (Ansiktet).
1959: El manantial de la doncella (Jungfrukällan).
1960: El ojo del diablo (Djävulens öga).
1961: Como en un espejo (Såsom i en spegel, 'Detrás de un vidrio oscuro'). El jardín de las delicias (Lustgården, 'El jardín de los deseos').
1962: Los comulgantes (Nattvardsgästerna, Luz de Invierno).
1963: El silencio (Tystnaden).
1964: Todas esas mujeres (För att inte tala om alla dessa kvinnor, 'Mejor ni hablemos de todas esas mujeres').
1966: Persona.
1967: Daniel, episodio de Stimulantia. Cortometraje.
1968: La hora del lobo (Vargtimmen). La vergüenza (Skammen).Fue su último film en blanco y negro.
1969: El rito (Riten). Fårödokument 1969 ('Documento sobre Fårö'). Una pasión (En passion, La pasión de Anna), su primer film en color. La Reserva (Reservatet)
1971: La carcoma o El toque (Beröringen 'El contacto').
1972: Gritos y susurros (Viskningar och rop, 'Susurros y gritos').
1974: Secretos de un matrimonio (Escenas de la vida conyugal) (Scener ur ett äktenskap), miniserie de televisión de ocho capítulos. Misantropen.
1975: La flauta mágica (Trollflöjten), recientemente versionada por Kenneth Branagh.
1976: Cara a cara (Ansikte mot ansikte).
1977: El huevo de la serpiente (Ormens ägg/Das Schlangenei).
1978: Sonata de otoño (Höstsonaten)
1979: Mi isla, Farö (Farö-dokument).
1980: De la vida de las marionetas (Aus dem Leben der Marionetten).
1982: Fanny y Alexander (Fanny och Alexander). Cine y miniserie de la televisión sueca.
1984: El Rostro de Karin (Karins Ansikte). Cortometraje con fotografías de la madre de Ingmar. Después del ensayo (Efter repetitionen), telefilm.
1985: Los dos bienaventurados (Det tva saliga).
1986: Documento Fanny y Alexander (Dokument Fanny och Alexander), cortometraje. De Två saliga
1992: La marquesa de Sade (Markisinnan de Sade).
1993: Backanterna. Adaptación de Las Bacantes de Eurípides rodada para la TV sueca.
1995: Sista skriket ('El último grito').
1997: En presencia de un payaso (Larmar och gör sig till, 'Lágrimas y actuaciones').
2000: Creadores de imágenes (Bildmakarna).
2003: Saraband. La última película del cineasta sueco.
---



Murió Luis Aguilé - Músico y escritor - minibiografía




Luis María Aguilera nació en la ciudad de Buenos Aires (Argentina), aunque residía en España desde hace ya muchos años y estaba casado con una española. Su primer contrato como profesional lo consiguió a los quince años en una sala de fiestas de Buenos Aires: la "Maison Doré".

Su primer disco, grabado con Odeón argentina en 1956, contenía : El preso número nueve y Tu recuerdo y yo, dos canciones rancheras mejicanas a las que siguieron: Pancho López, Llueve, ¡Ay Chabela!, La pachanga, Luna Azul, Linda nena, Claro de Luna, La dulce vida, Regresa a mí, etc.

Su primer contacto con el público español lo tuvo en Barcelona, donde intervino en un "Festival para la juventud" en el Palacio Municipal de Deportes, organizado por Odeón con la colaboración del popular locutor radiofónico Arribas Castro. En aquel festival actuó junto al Dúo Dinámico, José Guardiola y Gelu, entre otros.

En el verano de 1963, lograba un gran impacto con Dile, una canción introducida por él en nuestro mercado discófilo. Después, y gracias a la televisión, en programas estelares como "Amigos del lunes" y "Gran parada", alcanzó buenos puestos de ventas con canciones como: Marina, Mira que luna, Dame Felicidad, Santa Margarita, Fanny, Ciudad solitaria, Verde verde, No leas mi carta, etc.

Más tarde se dedicó a otro tipo de canción más comercial como son los "temas veraniegos": La chatunga, Miguel e Isabel, El frescales, El tío Calambres, La banda, Es el sol español, etc. Su canción más popular fue: Cuando salí de Cuba, a la que siguió sin duda alguna: Ven a mi casa esta Navidad.

También ha sido productor independiente, creando su propio sello en 1968, así como presentador de televisión en los programas "Llegada internacional" y "El hotel de las mil y una estrellas". En 1972 estrenó la comedia musical "Una gran noche", y en los 80 fue asesor musical del popular programa de TVE "1, 2, 3 responda otra vez". Su más reciente trabajo: "MIS HEROES" incluye un medley de sus primeros discos de oro: "Blue Moon", "Marina", "Venus", etc. También temas nuevos como "Mis Héroes", "Con una guitarra", etc.

Acaba de fallecer, nos cuentan, este 10 de Octubre de 2009. El cáncer finalmente pudo vencerlo, pese a que Luis era un gran luchador.

***
Tuve la suerte de compartir con él una pequeña reunión en la que presentó uno de sus libros, cantó algunas canciones acompañándose con su guitarra, y conversó con nosotros como un amigo sincerlo.
Era mucho más que lo que de él se veía y sabía. Un filósofo popular pero profundo cuya ausencia lamento pero que, como Séneca supo enseñarme, debo agradecer haberlo conocido.

Daniel Aníbal Galatro


Ernesto Sábato: la voz de muchos argentinos que no suelen hablar


Ya hace unos cuantos años, recordando como siempre a mi padre, Joaquín, que había nacido como Fangio y como Sábato en junio de 1911, decidí volver a escribirle a éste - no fue la primera ni última vez - por dos motivos fundamentales: Fangio ya no vivía pero Sábato sí, y ambos se parecían mucho a mi padre en muchos aspectos de su personalidad.

En una carta breve, porque sabía que las mías y las de él debían ser así, le dije que lo había designado "mi padre adoptivo", expresándole suscintamente las razones. Me escribió la respuesta con su máquina antigua y usando, como creo que casi siempre, la cinta roja. Allí decía simplemente "Gracias", seguida de mi nombre. Y la firmó con su caligrafía casi microscópica que cuando la vieron mis amigos dijeron que parecía "una procesión de hormigas".

Es así que hoy, 30 de abril, volví a quedar huérfano. Cuando Ernesto, Juan Manuel y Joaquín iban rumbo al centenario de su nacimiento. Y, curiosamente, al morir Jorge Sábato sentí que de algún modo perdía un hermano, y al morir Matilde, cuando envié un telegrama a Ernesto desde una oficina de correos cercana a Canal 13 se me figuró como si estuviera consolando a mi padre por la muerte de mi madre.

Más de una vez algún familiar me preguntó por qué no lo llamábamos por teléfono para coordinar una visita a su casa de Bonifacini 1147, en Santos Lugares. Pero en los primeros tiempos no me animé "por no molestarlo", y más tarde tampoco lo hice por sentir que cuando uno admira a alguien no debe conocerlo personalmente, ya que existe el riesgo de que no sea como uno se lo había imaginado, decepción que dicen haber sentido muchos aunque no en este caso.

Y me limité a buscar cómo llegar desde Ensenada a su casa siguiendo los planos de la Filcar, trayecto que nunca realicé.

Hoy el cansado cuerpo centenario de Ernesto Sábato dejó salir su alma allí aprisionada para que alcanzara por fin la vastedad de ese universo que él tanto había estudiado y hasta tratado de comprender. Y ya nuestro encuentro deberá ser - si lo es - en otra dimensión. Pero no desisto de que ocurra. Creo que me lo he ganado.

Y las palabras de sus vecinos de toda la vida me hicieron sentir la emoción y el orgullo que vi reflejados en el rostro de Mario, mi otro "hermano" al que también admiro.

¿Qué méritos tiene la vida de Sábato?

Primero, ser un buen vecino a lo largo de toda una vida familiar transcurrida frente al Club Defensores de Santos Lugares. Un hombre que deslumbraba por sus conocimientos pero que nunca se ufanaba de ellos de modo que esos vecinos no se sintieran incómodos sino felices de comprender cosas importantes y de aprenderlas, como ellos mismos lo hicieran notar.

Segundo, ser un revolucionario de izquierda en los tiempos que es normal, natural y frecuente en jóvenes estudiantes del Colegio Nacional de La Plata y luego en la Universidad de allí. Hasta que la situación parece haberse puesto insostenible y el joven Doctor en Física decidió viajar - escapar - a Francia para incorporarse como investigador en París.

Tercero, haber tenido la libertad espiritual de abandonar su trabajo científico para retornar a la literatura por entender que por este camino humanista podía encontrar más formas de ayudar a sus semejantes que a través de fórmulas y descubrimientos físicos.

Cuarto, aceptar su designación en la CONADEP y aceptar ser su presidente, tarea que realizó a conciencia pese a que muchas, demasiadas veces lloró ante las historias terribles de las que se iba enterando. Y esos relatos seguramente lo hicieron exclamar cada una de esas mismas veces, un "nunca más" que se volvió en lema para casi todos los argentinos.

Hay más méritos pero con estos bastaría para comprender que estamos hablando de un tipo notable, un vecino de Santos Lugares que era eso, vecino, y además escritor brillante, pintor destacado, científico, hombre público famoso en el mundo, ganador del premio "Cervantes", etc., pero recordando él y haciendo recordar ese calificativo de "vecino" que no cualquiera luce con orgullo.
Porque no cualquiera vive en la casa frente a un club cuya biblioteca lleva su nombre. no cualquiera tiene como alumnos inesperados a sus propios vecinos cuando cualquier sábado a la tarde - porque lo hacía todos los sábados - se sentaba con ellos en el bar del club a compartir un café y a explicarles, por ejemplo, qué es el mundo, qué es la vida, por qué los humanos tienen derechos inalienables, etc.
Por eso encabecé esta nota diciendo que la voz de Sábato era la de muchos argentinos, la mayoría, que no suelen hablar. Porque no se animan, o porque saben lo que sienten pero no saben cómo expresarlo. Y como sus vecinos eran un ejemplo en alguno de esos casos, se convirtieron en receptores de sus improvisadas conferencias sabatinas (por ser los sábados y por ser de Sábato) en las que, casi hablando él sólo porque así solía hacerlo, para darles los argumentos, las conclusiones y las consecuencias de cada tema.

Es así que la muerte de Ernesto no es el final de nada sino el comienzo de mucho. Hoy no murió Sábato. Hoy nació para toda una sociedad que no lo conocía o que no quería reconocerle los valores que ahora irán surgiendo a medida que un filósofo, un escritor, un político, un historiador o un hombre o mujer común, por ejemplo un vecino o vecina, pregunte retóricamente: "¿vos sabés quién era Ernesto Sábato?".

Y yo tengo, afortunadamente, una respuesta, no biológicamente cierta pero sí verdadera desde el corazón: "¿Sábato? Era mi viejo..."

Daniel Aníbal Galatro
danielgalatro@gmail.com
Imagen: "Sábato" - por Álvarez

Chau Rolo - Emotiva despedida a un actor respetuoso y respetado


Se llamaba, en realidad, Rolando Domínguez Pardo.

Había nacido en Buenos Aires el 13 de Agosto de 1939, y falleció también allí el 5 de Mayo de 2011.

Se inició en lo relacionado con el espectáculo como director de fotonovelas en la revista Vosotras.

En los años 60 comenzó a presentarse como cantante, grabando varios discos para la RCA Víctor.

Pronto debutó como actor en "Una máscara para Ana", participando luego en un total de 24 películas.

Secundó a artistas como Juan Carlos Altavista, Nelly Beltrán, Sandro, Blanca del Prado, Fidel Pintos, Alberto Olmedo, Jorge Porcel, Javier Portales, Susana Giménez, Darío Víttori, Emilio Disi, Gino Renni y muchos más, no solamente en cine sino también en teatro y televisión.

Creo que todos lo veíamos como a un viejo conocido que, además, era actor. Un buen tipo del que nos hubiera gustado ser amigos.

Pese a que el cine y los videos nos van a recordar permanentemente su imagen cada vez que pongan "en pantalla" alguno de sus trabajos coprotagónicos o como actor secundario, lo vamos a extrañar. Porque nunca le hicimos saber adecuadamente cuánto representó en las vidas de tantos de sus coterráneos.

Se nos fue otro ícono de la segunda mitad del siglo XX y estos primeros años del XXI. Es la ley de la vida y la consecuencia de un hábito que ayuda a no vivir tan bien como podríamos.

Andaba en los 71 años. Luego de unos días de internación, abandonó este mundo. Pero dejó una huella, quizá tímida, livianita, superficial pero necesaria, porque era una presencia irreemplazable.

¡Chau, Rolo! Realmente te vamos a extrañar. No te fuiste del todo porque, te cuento, un cachito de vos quedó en nuestra memoria y en nuestro corazón.

Daniel Aníbal Galatro
6/5/2011
danielgalatro@gmail.com